¿Adónde va un documento cuando usted le pregunta a la IA?
Un contrato, una pregunta, dos caminos posibles. Deslice, y mire dónde termina.
Le pregunta a la IA en la nube.
Sube el contrato, hace la pregunta, la respuesta llega en segundos. Cómodo. Pero para responder, el documento salió de su empresa.
Y desde ahí, viaja.
Cada contrato subido, cada pregunta, cada borrador cruza servidores que usted no controla, bajo leyes que usted no eligió.
La factura dejó de ser presupuestable.
En un solo trimestre de 2026 los cuatro grandes proveedores se movieron en la misma dirección: del precio fijo por puesto al precio por consumo.
Entonces llega Conectao Core.
La razón por la que la nube parecía obligatoria — solo un datacenter corre modelos serios — ya no es cierta. Una máquina de escritorio con memoria unificada hoy ejecuta modelos de cientos de miles de millones de parámetros.
¿Dónde están los documentos? Aquí.
El modelo trabaja en la máquina de su oficina: documentos, conversaciones y borradores no cruzan ningún servidor externo. Desconecte el cable: sigue trabajando.
Una cifra que usted conoce antes de firmar.
Una máquina propia no es más barata por decreto: es una cifra que usted conoce antes de firmar y que no cambia porque otro decida cambiarla. Sin suscripción por usuario. Ningún dato de viaje.